Hoy traemos algo diferente a este blog sobre clonación: una entrevista con el Doctor Manuel Sánchez Angulo, profesor de Microbiología Industrial, entre otras asignaturas, en la Universidad Miguel Hernández, investigador en el departamento de Producción Vegetal y Microbiología de la UMH y gran divulgador científico. En esta entrevista abarcamos una gran cantidad de temas que, sin duda, os van a resultar de lo más interesante, desde la clonación en el cine, hasta el uso de las técnicas de clonación en la industria. Empecemos con las preguntas:
P: Buenos días, Manuel. Podrías explicar a qué te dedicas profesionalmente más en profundidad.
R: Hola, buenos días. Gracias por la entrevista. Aparte de dar clase de Microbiología Industrial en el grado de Biotecnología de la Universidad Miguel Hernández, también dedico tiempo a la investigación. Actualmente, estoy colaborando con un antiguo profesor de la UMH, Jesús Sanz, quien ahora está en el Centro de Investigaciones Biológicas de Madrid, en la búsqueda de sustancias antimicrobianas contra Streptococcus pneumoniae, el neumococo, que es uno de los patógenos más importantes que tenemos ahora mismo. Cada año, esta bacteria, causa cinco millones de muertes, por lo que realmente es uno de los patógenos principales. Sobre todo, afecta a niños y ancianos y, entonces, lo que estamos buscando son sustancias que puedan inhibir su crecimiento.
"Nuestra mejor arma contra contra los patógenos es nuestro cerebro"
P: Además, últimamente, con el tema de las resistencias a los antibióticos, este problema está aumentando bastante, ¿verdad?
R: Sí. Realmente, ese es uno de los problemas de salud pública más serios a los cuales nos vamos a enfrentar en el futuro. Ahora mismo, con el coronavirus, muchas de las personas que están muriendo, lo están haciendo, precisamente, por infecciones de otros microorganismos, sobre todo bacterias, como el Streptococcus pneumoniae. Los pacientes de coronavirus graves tienen dañado su sistema inmune y el sistema pulmonar y ahí es por donde esta bacteria puede crecer. Normalmente una infección se trata con antibióticos. Pero, ¿qué ocurre? Estas sustancias son maravillosas, en cuanto a que son muy selectivas, matan solamente a las bacterias, pero el problema es que las bacterias evolucionan. Entonces, lo que ocurre cuando utilizamos un antibiótico es que se van seleccionando cepas resistentes. Si son pocos, nuestro sistema inmune puede acabar con ellos, pero, si su número es bastante grande, lo que ocurre es que al final van a sobrepasar las defensas del paciente. Y no solo eso, sino que van a empezar a diseminarse y los antibióticos van a dejar de ser efectivos a largo plazo. Entonces cada vez van a ir apareciendo más de estas cepas resistentes, van a ser cada vez más comunes y tendremos un serio problema. ¿Cuál es la solución? O buscar nuevos antibióticos o mejorar los presentes. También mejorando las vacunas, que es otra forma de combatir a estos patógenos. Nuestra mejor arma contra los patógenos es nuestro cerebro y yo creo que mientras haya medios y fondos disponibles se podrá revertir esta situación.
P: Centrándonos más en nuestro tema, nos gustaría conocer tu opinión general sobre la clonación.
R: La clonación para un biólogo es simplemente duplicar un ser vivo, hablando de manera muy sencilla. Por ejemplo, tú tienes una bacteria con unas características determinadas y la forma de clonarla es simplemente dejarla crecer. Cada vez que la bacteria crece y se multiplica hace clones de sí misma. Pero las bacterias son seres asexuales, no tienen sexo, se reproducen asexualmente. Los animales, en cambio, como el ser humano, o las plantas, para reproducirnos utilizamos el sexo. Algunas plantas también se pueden reproducir por esquejes, que es una reproducción asexual, y ahí también estás haciendo clones, porque estás duplicando la planta. En la reproducción sexual se necesitan dos seres para hacer uno. Entonces, se van a mezclar los genomas para hacer el nuevo ser. Imagina que tienes una vaca que produce mucha leche y te interesa que esa producción de leche sea muy buena. Si la cruzas con un toro, a lo mejor se pierde esa eficiencia en la producción lechera. Pero si te interesa esa vaca lo que quieres hacer son hermanas gemelas. Eso ahora mismo se puede hacer, cogiendo una célula de la vaca y haciendo una fertilización in vitro, con lo que tendrías un clon de la vaca. Para esto de la clonación en animales necesitamos una tecnología tremenda, pero con las plantas se viene haciendo desde hace mucho tiempo. Entonces digamos que es algo que hemos aprendido a hacer cada vez mejor. ¿Qué ocurre? Que estas técnicas se pueden utilizar para muchísimas cosas: para hacer animales que tengan las características que nos interesan, plantas con nuevas propiedades, etc. Una vez que ya tienes la forma de clonar, de hacer “fotocopias” de un ser vivo, puedes modificarlo genéticamente y multiplicarlo para que dicha modificación se amplifique. Por tanto, es una herramienta extremadamente útil.
P: Entonces, con respeto a la clonación
humana y animal, ¿crees que supone un
avance o un peligro para la sociedad?
R: Son dos cosas distintas. La clonación
animal es algo que es muy útil. A todo el mundo le interesaría tener una
vaca que, por ejemplo, produjera una proteína
terapéutica, para luego purificar esa proteína a partir de la leche. Otra
cosa es la clonación humana. La
clonación humana es algo completamente inaceptable éticamente. Ahí
estaríamos hablando de algo totalmente diferente y muy serio. La clonación
humana es muy común en las novelas de ciencia
ficción. Por ejemplo, sin irnos más lejos, en la famosa saga de “La guerra
de las galaxias” hay un episodio que se llama “La guerra de los clones”, en el
que hacen soldados imperiales a base de clones. Seleccionas a un individuo que
tiene unas habilidades para el combate muy buenas y lo clonas para obtener un ejército completo de clones. Eso en la
ficción queda muy bien. Pero imaginemos eso en este mundo. Sería algo realmente
terrible, porque acabas con toda la diversidad humana, solamente habría un tipo
de humano y por eso está tan prohibido. Otra cosa es que exista la tecnología
para hacerlo, porque somos animales y, lo
que vale para clonar una vaca, vale para clonar un ser humano. Por ello,
teóricamente se vigila mucho para que esto no suceda. Aunque de vez en cuando
salen noticias de alguien que ha conseguido clonar un humano y luego se demuestra
que es falso, pero la tecnología está
ahí.
P: Ahora que has mencionado el tema de las series y las películas, ¿consideras que el mundo del cine le hace un grato favor a la clonación o, más bien, todo lo contrario?
R: Normalmente la ponen de mala. Pero la clonación también puede ser una cosa muy útil, incluso para los seres humanos. En el caso de las películas, otra en la que hablan de la clonación es “La isla”. En ella, hacen una isla que realmente es una instalación en la que tienen clones de humanos y los utilizan para recoger órganos, es decir, los utilizan como donantes de órganos sin que ellos sepan que están ahí para eso. Los tienen como si fueran ganado, están haciendo ganadería humana. Entonces, la persona que paga por un clon, si necesita un riñón, se coge al clon, le abren en canal y le quitan el riñón. Esto en el mundo de la ciencia ficción parece terrible.
Pero, ahora, imaginemos que lo que queremos es hacer un riñón. Lo que se podrá hacer en un futuro será aplicar una técnica de clonación, cogiendo células de la persona y, en el laboratorio, inducir que formen un riñón. Lo que se habrá hecho aquí es utilizar estas técnicas de clonación para desarrollar un órgano, el cual se podrá trasplantar al paciente. Fijémonos en que las herramientas no son ni buenas ni malas, somos nosotros los que hacemos que sean buenas o malas, en función del uso que hagamos de ellas. Esas técnicas pueden servirte para clonar una persona, pero también te pueden permitir hacer un órgano, por lo que no haría falta hacer clones para eso.
Actualmente, los laboratorios que tienen esa capacidad biotecnológica suelen estar bastante controlados, aunque a veces hay escapes. Si recordáis hace un par de años, un investigador chino dijo que había modificado genéticamente a unas gemelas para quitarles un receptor y hacer que no fueran susceptibles de la infección por el virus del SIDA. Les quitó un receptor y se demostró que efectivamente había manipulado genéticamente a las niñas. Pero no había conseguido la eliminación total del receptor, con lo cual había conseguido mosaicos genéticos. Esas niñas tenían células con sus receptores y otras que no, por lo que no dejaban de ser susceptibles al virus del SIDA. Este investigador está en la cárcel, pero fijémonos en que esa tecnología ya está aquí.
P: ¿Crees que la
clonación podría tener alguna aplicación en tu campo de investigación?
R: Nosotros precisamente lo que hacemos
es clonar bacterias que tienen alguna propiedad interesante para luego poder
estudiarla mejor. De hecho, la clonación
y las técnicas de clonación nacieron con la Microbiología, como la
clonación de plásmidos y demás. De
nuevo, clonación para nosotros significa no solamente “fotocopiar” un ser vivo,
sino también hacer múltiples copias de, por ejemplo, una información genética. En el caso de las bacterias, un plásmido que
a lo mejor tiene una propiedad determinada, te interesa tener muchas copias de
ese plásmido. Si introduces ese plásmido en una bacteria, cada vez que esta
bacteria se reproduzca, el plásmido también se va a reproducir. Entonces tienes
clones de la bacteria con el plásmido. Eso también es una clonación.
P: En relación con tu docencia, ¿la aplicación de la clonación a nivel
industrial es muy importante?
R: Es fundamental. Por ejemplo, la insulina comercial es transgénica. Lo que se hizo hace años fue clonar en bacterias el gen de la insulina para que las bacterias produjeran insulina. Así, ya no es necesario extraer el páncreas de un cerdo y purificar la insulina para tratar a los diabéticos, sino que lo que tienes es una bacteria produciendo insulina humana, por lo que no produce reacciones inmunes. Y, además, la produces de forma barata.
Y no solamente la insulina. Hay muchísimas cosas más que se pueden producir gracias a la clonación en bacterias o a la clonación en levaduras o en células animales, que también se puede hacer. De hecho, la vacuna de la gripe que nos hemos puesto este año es una vacuna de la gripe que se ha utilizado en líneas celulares. Ahí realmente lo que se hace no es utilizar el virus de la gripe en sí, sino que estás clonando directamente las proteínas que van a producir la respuesta inmune. Se van haciendo cada vez muchas más cosas.
"Como conclusión, en Microbiología, la clonación es esencial. No podríamos trabajar sin ella"
Como vemos, en el área de la Microbiología, la clonación también encuentra aplicación, lo que demuestra una vez más la versatilidad de estas técnicas y lo útiles que pueden llegar a ser. Aprovechamos para mostrar nuestro agradecimiento hacia el doctor Manuel Sánchez por prestarnos parte de su tiempo y participar en este proyecto. Esperamos que hayáis disfrutado de esta entrevista tanto como nosotros y que sigáis acompañándonos en futuras publicaciones para seguir aprendiendo un poco más sobre la clonación.
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