Tras el análisis de la serie “Orphan Black” y de la película “Géminis”, hoy volvemos con una nueva entrada de nuestra sección: Clonación en el cine. Estamos aquí para analizar “La Isla”, una película de ciencia-ficción de 2005 protagonizada por Ewan McGregor y Scarlett Johansson.
¡ALERTA, SPOILERS! *Si queréis ver esta película, hacedlo
antes de seguir leyendo*
Después de este pequeño inciso, hablaremos del argumento de la
película:
Es el año 2019, y un grupo de personas conviven en una
especie de colonia. En este lugar, al que recuerdan haber llegado al ser
rescatados tras una contaminación global debida a un desastre ecológico, todas
sus actividades son controladas y supervisadas. Su vida allí se centra en
esperar a ser seleccionados para ir a vivir a “La Isla”, un entorno paradisíaco
y libre de contaminación donde pasarán el resto de su vida.
Guiado por sus pesadillas, Lincoln, uno de los
protagonistas, comienza a investigar las instalaciones hasta descubrir que sus
compañeros elegidos para vivir en “La Isla” están siendo asesinados. En este
momento, y junto a la protagonista, Jordan, comienzan una aventura con un único
fin: escapar de ese lugar.
Tras una gran cantidad de percances, logran salir al mundo
exterior, donde son ayudados por uno de los trabajadores de la empresa. Este
trabajador les descubre la verdad: son clones de personas que han pagado a la
empresa para cultivar sus órganos, pudiendo así sustituirlos en caso de que lo
necesiten, logrando alargar su vida.
Una vez en el mundo exterior, sólo les queda una opción:
sobrevivir.
Si queréis saber si finalmente lo consiguen, os animamos a
ver la película completa, ¡seguro que os gustará!
Tras esta pequeña sinopsis, pasaremos a comentar los
problemas éticos que conlleva la situación distópica que plantea esta película.
Primeramente y, aunque resulte obvio, la clonación
reproductiva humana y sus técnicas están prohibidas (tanto en España como a
nivel global) debido a que, como bien nos muestra la película, los clones
serían seres humanos igual que nosotros, totalmente conscientes y con
sentimientos. Es por esta razón, entre muchas otras, que este tipo de clonación
queda relegada a películas de ciencia-ficción.
Los conflictos morales no sólo están presentes en este tipo
de clonación, pues cada progreso científico suele llegar acompañado de nuevos
problemas éticos que antes de este no se habían planteado.
Los conflictos éticos son muy frecuentes en la investigación
científica, por lo que en todos los pasos que se dan en la ciencia es
imprescindible que se lleve a cabo un análisis ético entorno al fin de la
investigación y los medios empleados para llevarla a cabo, buscando siempre la
mejor alternativa.
Por ejemplo, se tiende a evitar la investigación con animales siempre que existan alternativas a esta.
En el caso de esta película, el fin es alargar la vida de
las personas, y se consigue mediante la clonación de estas y la extracción de
los órganos necesitados de los clones, causando la muerte de estos. Este hecho
hace evidente que no todos los medios son apropiados para obtener un fin, sin
importar lo bueno o lo malo que consideremos que es este.
En la actualidad, sería posible llevar a cabo la clonación
humana reproductiva empleando técnicas como la SCNT, de la que hemos hablado
anteriormente, pero que la tecnología permita llevarlo a cabo, no nos autoriza
a hacerlo. Existiendo alternativas como las células IPCs, que no pueden dar
lugar a organismos completos, pero sí a cualquier tipo de tejido.
Como conclusión, esta película muestra muy bien el conflicto
ético que presenta este tipo de clonación, permitiendo al público empatizar con
los clones, ponerse en la piel de estos. Y, a pesar de que esto es bueno, es
destacable el hecho de que se tiende a la criminalización de la postura de los
científicos, cayendo en el tópico de que estos son seres ávidos de conocimiento
y carentes de moral, capaces de cualquier cosa por conseguir sus fines, lo que
no solo no es cierto, sino que infunde miedo en la sociedad, haciéndole
desconfiar de los medios y los fines de la investigación científica.
Desgraciadamente, este es un gran problema hoy en día, como podemos observar, por ejemplo, con el crecimiento del movimiento antivacunas.
Y a ti, ¿qué te ha parecido la película? ¿Te ha hecho
reflexionar entorno a la clonación o a la ciencia? Si es así, ¡háznoslo saber
en nuestras redes sociales y no te olvides de seguirnos si quieres aprender más
sobre la clonación!
Instagram: @thecloneacademy
Twitter: @TheCloneAcademy

No hay comentarios:
Publicar un comentario